Las carillas dentales son delgadas piezas de porcelana del color natural del diente que se adhieren a la superficie delantera de los dientes naturales de forma permanente solucionando así problemas físicos y estéticos. 

Estas piezas tienen de grosos entre 0,8 y 1,5 milímetros y se pegan mediante potentes sustancias sobre la superficie externa del diente, que camuflan la pieza dental real, proporcionando así un aspecto mucho más estético a la sonrisa. 

Las carillas dentales se han hecho muy populares dentro de los tratamientos estéticos porque ofrecen la posibilidad de diseñar una dentadura totalmente diferente, pero conservando su aspecto natural. 

Ventajas

  • Debido al consumo de café, fumar cigarrillos o de comer alimentos con muchos pigmentos los dientes pueden mancharse volviéndose de un color amarillento o marrón sin atractivo. El esmalte manchado se puede blanquear en casa o lo puede hacer su odontólogo, pero puede volver a mancharse. En los casos de pacientes con alteraciones de color asociados a manchas tipo III y IV por tetraciclinas, fluorosis dental, hipoplasias generalizadas, amelogénesis imperfecta, hay que buscar otras alternativas.
  • El esmalte de los dientes es fuerte pero no indestructible y si se pierde no vuelve a crecer, pero gracias a las carillas se puede reparar en gran parte este problema permitiendo una protección a la pieza dental contra la abrasión o erosión del esmalte de forma natural. 
  • Cuando se tienen algunos dientes separados, lo que se conoce como diastema; las carillas estéticas pueden cubrir ese espacio, pero si lo que se desea es atajar de raíz el problema habrá que recurrir a una ortodoncia.
  • Las pequeñas fracturas también se pueden solapar con este tipo de tratamiento, dándole al diente un aspecto muy natural.
  • En algunas ocasiones no todos los dientes son del mismo tamaño, por lo que para solucionarlo se pueden colocar las carillas sobre los más pequeños, igualando así toda la dentadura.
  • También existen personas cuyos dientes son demasiado cortos, por lo que al sonreír se les ve mucho más la encía que la dentadura. Este problema también quedaría resuelto con las carillas estéticas.
  • El uso más común de este tratamiento es para conseguir una sonrisa blanca evitando al paciente la sensibilidad que se puede producir si se somete a un blanqueamiento dental.

Cuidados de las carillas

Para lograr que las carillas duren todo el tiempo posible cumpliendo su función, es necesario tener cuidados con ciertos hábitos como mantener una buena higiene dental. 

Un correcto cepillado, el uso obligatorio de férulas de descarga y el uso del hilo dental un mínimo de dos veces al día, siguen siendo fundamentales para remover los residuos de alimentos y la placa bacteriana. Así, también necesitan de controles posteriores y revisiones periódicas cada 6 meces en las que comprobara el correcto estado de las carillas dentales y de los dientes que las sostienen.

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