Endodoncia o tratamiento de conductos

La endodoncia es un tratamiento de los conductos radiculares o raíces del diente, en el que se procede a la extracción total de la pulpa dental y es el último recurso para conservar aquellos dientes que tienen alguna afección en el nervio y su periferia antes de la extracción. 

Las endodoncias se subdividen en tres tipos en función del número de conductos:

  1. La endodoncia unirracular: Un conducto
  2. Endodoncias birradiculares: Con dos conductos
  3. Endodoncia multirradicular: Tres o cuatro conductos
  4. El tratamiento endodóntico es la extirpación total o parcial del nervio dental o tejido pulpar con una consiguiente limpieza de los conductos radiculares eliminando bacterias y tejido necrótico y convirtiéndolos en conductos asépticos para así prevenir futuras infecciones.

Este es necesario para salvar el diente una vez ha sido afectado el nervio. En el caso de no llevarse a cabo se puede producir la pérdida ósea.

Procedimiento

Se empieza por anestesiar la zona en la que se va a practicar la endodoncia y, una vez ésta esté dormida, se comienza con el procedimiento. El primer paso a realizar por el endodoncista es un agujero en la corona del diente que permita acceder a su interior y llegar a la pulpa dental. Después, se extrae la pulpa del interior del diente y se limpia el conducto pulpar.

Cuando ya ha sido retirado el tejido afectado se lleva a cabo el llamado proceso de obturación, una técnica por la cual se restaura la anatomía del diente, rellenando la cavidad de la pieza de la que se ha extraído previamente la pulpa dental con un material especial y sellando tanto el conducto, como la corona.

De este modo, sin tener que retirar la pieza dental, se obtiene un diente insensibilizado que dejará de molestar.

Después de una endodoncia

Como decíamos anteriormente, una endodoncia permite conservar la pieza dental, el hueso, la encía que le rodea y, lo que es más importante, su funcionalidad. Así, después del trabajo del endodoncista, el diente será igual que los demás en lo que a su función y duración se refiere; esto significa que los hábitos de higiene y cuidados son los mismos que para el resto de la boca dependiendo del diagnóstico. 

El resultado de una endodoncia no es un diente más frágil, aunque, en ocasiones y cuando se trata de las piezas posteriores, puede ser necesario proteger las cúspides dentales con coronas.

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