Los retenedores fijos son unos hilos trenzados de metal que se cementan en la cara interna de tus dientes, se adapta a la forma específica de tus dientes para asegurarnos de que no hay tensión al fijarlo. No se notan porque quedan por detrás de los dientes y solo en los dientes anteriores. Es una retención muy duradera y suele mantenerse años sin necesidad de renovarla.

Si has tenido una enfermedad periodontal (perdida del hueso alrededor de los dientes) y tus dientes presentan mucha movilidad también utilizaremos este tipo de retención para unirlos y repartir las fuerzas de la masticación, evitando que se vuelvan a abrir espacios.

Retenedores Removibles

Los retenedores extraíbles están hechos de plástico o una combinación de plástico y metal. Estos deben ser retirados de la boca al comer, cepillarse los dientes y practicar deportes. La ventaja de este retenedor es que se puede quitar para la limpieza dental y se puede tener la confianza de que si se usan según las indicaciones del ortodoncista los dientes permanecerán siempre rectos. Normalmente, esta retención debe ser usada a tiempo completo durante los primeros 3-6 meses y después solamente por las noches a largo plazo, aun cuando se haya sido dado de alta de la clínica.

¿Por qué se usan los retenedores?

Durante el tratamiento de ortodoncia, los tejidos óseos y elásticos (ligamento periodontal) alrededor de los dientes son manipulados para permitir que los dientes se muevan en sus nuevas posiciones. Cuando se retiran los brackets la boca necesita tiempo para adaptarse a las nuevas posiciones de los dientes y los retenedores permiten que esto suceda de manera ordenada.

¿Qué pasa si no se usan los retenedores?

Hay una posibilidad muy alta de que los dientes se muevan volviendo a su posición original. Los tejidos elásticos alrededor de los dientes tiran de ellos hacia atrás como bandas elásticas. Los retenedores siempre permiten que el cuerpo produzca nuevos huesos y tejidos elásticos en armonía con las nuevas posiciones de los dientes.

¿Permanecerán rectos los dientes para siempre?

Desafortunadamente, a medida que envejecemos, hay una tendencia natural de que los dientes se vayan torciendo con el tiempo, sobre todo los seis dientes frontales inferiores. La única manera de evitar esto es usar retenedores a largo plazo, durante el tiempo que se tienen los dientes perfectamente rectos.

Limpiar los retenedores fijos

Un buen cepillado de los dientes alrededor del retenedor fijo es vital para mantener una limpieza bucal adecuada. Se recomiendan citas regulares con el dentista o higienista sobre todo si hay una tendencia a la aparición de depósitos de sarro alrededor de los dientes.

También es importante limpiar entre los dientes usando el hilo dental con los retenedores fijos. Existen tipos especiales de hilo dental y cepillos para retenedores disponibles para hacerlo. Una vez instalado el retenedor, el ortodoncista mostrará cómo llevar a cabo la limpieza del retenedor fijo.

Cuidado de los retenedores dentales

Es muy frecuente, sobre todo durante la adolescencia, que los retenedores se pierdan, rompan o dañen. Estos hechos pueden resultar frustrantes para los padres, sobre todo, ya que reemplazar los retenedores, ya sean fijos o removibles puede resultar bastante costoso. Después de haber usado aparatos ortopédicos, es muy probable que el ortodoncista encuentre necesario el uso de retenedores de ortodoncia. Los siguientes consejos pueden ayudar en el cuidado de los retenedores:

  • Durante el cepillado de los dientes, cepillar sobre los retenedores removibles también. Enjuagar con agua fría o tibia y volver a colocarlos en la boca.
  • No caer en la manía de dar la vuelta a los retenedores con la lengua. Puede ser un juego muy tentador (sobre todo cuando son nuevos), pero este hábito por lo general termina rompiendo el retenedor.
  • Comprender que el lugar más seguro para los retenedores se encuentra en la boca.

En el momento en qué se extraen de la boca deben seguirse estos consejos: no enrollar los retenedores dentales en una servilleta, toalla o pañuelo de papel, ya que es más que probable que de este modo se tiren a la basura sin querer. No dejar los retenedores en los bolsillos o sueltos por el bolso porque se romperán u olvidarán. Por último, pero no menos importante, no dejar los retenedores apoyados en cualquier lugar, ya que cualquier niño o animal podría cogerlos por llamar su atención, y acabar rompiéndolos.

Recuerda igual seguir las indicaciones de tu odontólogo y mantener una visita constante a control.

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