El flúor cumple funciones tan importantes como el fortalecimiento de los dientes y de los huesos. La caries dental es una enfermedad frecuente en los niños. Es una enfermedad infecciosa de etiología multifactorial asociada a bacterias, pero también está asociada a características individuales de la persona y hábitos alimenticios y sociales. La complejidad de su origen hace que la erradicación sea muy difícil; sin embargo, la utilización adecuada de algunos fármacos cómo el flúor ayuda a que disminuya su prevalencia.

En los niños que son diagnosticados como pacientes de alto o muy alto riesgo de padecer caries dental hay que considerar la necesidad de complementar las medidas preventivas habituales con la utilización de un agente quimioterapéutico antiplaca como el flúor.

En condiciones normales, el control químico (uso de fluoruros) de la placa bacteriana no sustituye al control mecánico (el cepillado) sino que es un complemento. Tiene especial utilidad en personas concretas y/o en situaciones especiales tales como:

  •  Cuando existe alguna dificultad para realizar un correcto control mecánico o no se puede realizar, por ejemplo en ancianos, en discapacitados o tras cirugías.
  •  En situaciones de riesgo alto de desarrollo de caries (pacientes con reducción del flujo salival o portadores de tratamiento ortodóncico) o enfermedades periodontales.

El flúor es un mineral importante para todos los niños. Las bacterias en la boca se combinan con azúcares y producen un ácido que puede dañar el esmalte de los dientes y dañarlos.

Aplicación de flúor en niños

A partir de los 2 años el gel dentífrico ha de contener flúor, ya que ayuda a fortalecer el esmalte y disminuir las probabilidades de desarrollar caries. La cantidad de flúor varía en función de la edad, por lo que existen geles dentífricos de diferentes presentaciones y concentraciones. Los enjuagues fluorados tras el cepillado dental es una práctica cada vez más extendida y de comprobados efectos anticaries, estos preparados tienen un efecto cariostático, sin embargo, como todo medicamento tienen efectos adversos y posibles riesgos que derivan generalmente de la utilización de productos inadecuados o dosis incorrectas. Se utilizan preparados de fluoruro sódico al 0,20 por ciento para uso semanal y de 0,05 por ciento para uso diario.

Es fundamental valorar la capacidad del niño de expectorar adecuadamente pues no suele ocurrir antes de los 6-7 años, de modo que la utilización de estos preparados antes de dicha edad tiene un serio riesgo de que sean ingerido en parte y sus efectos se sumarán a la cantidad de flúor ingerido procedente de la pasta dental fluorada, de la dieta, etc., pudiendo ocasionar cuadros de fluorosis dental.

Los niños menores de 3 años deben usar muy poca cantidad de pasta dental con fluoruro (hay que limitar el cepillado dental a 2 veces por día para este grupo de edad).

Para tener en cuenta

  • Los niños de entre 3 y 6 años deben usar una cantidad un poco más grande de pasta dental con fluoruro, del tamaño de un frijol.
  • Es aconsejable que los padres realicen un repaso del cepillado hasta los 6 años y que hasta los 8-9 años, lo supervisen.
  • El barniz de flúor es un tratamiento para los dientes que puede ayudar a prevenir las caries, a reducirlas o a evitar que se empeoren. El barniz de flúor se hace con fluoruro, un mineral que puede fortalecer el esmalte dental (la capa externa de los dientes).
  • Tenga presente que los tratamientos con barniz de flúor no pueden prevenir del todo las caries. Los tratamientos con barniz de flúor pueden prevenir mejor las caries cuando el niño también se cepilla los dientes, usa la cantidad apropiada de pasta dental con fluoruro, visita al dentista con regularidad y lleva una dieta sana.
  • Barniz de flúor en el consultorio del pediatra para ayudar a previenen la caries. Esto lo pueden hacer de 2 a 4 veces al año. El número de tratamientos depende de la probabilidad que tenga su niño de sufrir de caries dental.

Recuerda visitar al pediatra y al odontólogo frecuentemente para mantener la salud bucal de tus niños.

Recuerda que tu primera cita es gratis.

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