En otros casos, este sangrado puede ser síntoma de gingivitis, la primera fase de la enfermedad periodontal. 

Independiente de la causa, lo primero que se debe hacer es una consulta con el odontólogo para investigar los síntomas y generar el tratamiento adecuado. 

Adicional también se debe hacer lo siguiente desde casa:

  1. Cepillarte los dientes tres veces al día o después de cada comida. Intenta no cepillarte demasiado fuerte y haz movimientos circulares o elípticos en la boca. Es recomendable que cambiar el cepillo de dientes cada tres meses.
  2. Utilizar un cepillo con cerdas suaves y redondeadas.
  3. Usar el hilo dental o cepillos interdentales puede ayudar a eliminar partículas de comida y placa bacteriana de las zonas de difícil acceso, como entre los dientes. Usa el hilo dental dos veces al día, idealmente antes de cepillarte los dientes.
  4. Utilizar enjuague bucal. 
  5. Una dieta pobre en nutrientes puede hacer que los dientes y las encías sean más vulnerables. Del mismo modo, las encías de los fumadores son más propensas a sufrir una infección. Llevar un estilo de vida saludable y comer bien puede ayudar a que todo el cuerpo esté bajo control, incluso las encías.

Ante la detección de encías sangrantes, el primer paso que debemos dar es el de acudir al odontólogo para que pueda revisar y diagnosticar las causas que están produciendo esa irritación. Cuanto antes se detecte el problema, más sencilla y más rápida será la solución.

Además de la prevención, una buena profilaxis y descontaminación de los tejidos periodontales ayudarán a detener el progreso de la gingivitis y evitar así que ésta pueda avanzar hacia una periodontitis.

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