Cuando se tiene problemas de maloclusión, lo que hace el tratamiento de ortodoncia son micro movimientos de forma lenta en tus dientes y en tus huesos maxilares lo que logra que las piezas consigan la posición adecuada en tu boca. Cuando se retira el aparato aún tienen que establecerse la nueva posición, es entonces que entra la funcionalidad de los retenedores. Si esta fase es omitida la probabilidad de que tus piezas dentales vuelvan a desalinearse es muy alta.

La fase de retención es tan importante como el tratamiento activo de ortodoncia. La colaboración del paciente es fundamental para conseguir un buen resultado y una estabilidad en el alineamiento dentario conseguido previamente.

Tipos de retenedores tras la ortodoncia

Pueden ser fijos, como su nombre indica, no se pueden quitar y removibles los que se pueden quitar y poner.

Retenedores removibles

Deben usarse durante 24 horas al día en un plazo de 3 meses y después colocarlos sólo para dormir. Se aconseja no comer con ellos puestos y lavarlos al menos una vez al día con agua y jabón. Dentro de los retenedores removibles existen dos tipos:

  • Retenedor essix o férula: Este tipo de retenedor es muy estético ya que es casi imperceptible y sin paladar. Son hechos con un plástico especial y resistente que permite mantener tus piezas alienadas. Pese a que son muy estéticos su duración es muy corta por lo que tienes que cambiarlos regularmente.
  • Retenedor Hawley: Es un aparato que se remueve con facilidad, se coloca sobre los molares y consta de un arco de metal y un paladar hecho de acrílico o resina. Aunque al principio dificulta un poco el habla al cabo de un par de días se vuelve totalmente cómodo.

Retenedores fijos

Se tratan de una ferulización por la zona palatina o lingual de las piezas dentales anteriores, normalmente de canino a canino. Se trata de un fino alambre trenzado que se cementará

Este tipo de retención es fija, es decir, no se puede retirar. Es un sistema de retención muy estético que nadie notará y asimismo cómodo ya que no afecta a la fonación ni a la deglución. Puede provocar durante los primeros días roces en la lengua por el contacto con esta.

Si durante la fase de retención observas cualquier movimiento o cambio significativo en tus dientes es primordial acudir con el ortodoncista, por eso es importante que visites al dentista de manera regular, pues es él quien verificará que todo esté en orden y que tu proceso se realice de la manera adecuada.