El flúor dental protege nuestros dientes durante toda nuestra vida, pero es en la etapa infantil donde tiene más efecto beneficioso ya que los dientes “de leche” están en pleno proceso de formación.

En el caso de los niños, el flúor se puede ingerir mediante el agua, pues hay fabricantes de agua mineral que añaden gran cantidad de este producto, pero además pueden obtenerlo en pastas dentífricas.

Ya en la edad adulta actúa evitando la aparición de caries de cuello o en las raíces dentarias e incluso eliminando la sensibilidad dental cuando por ejemplo la persona presenta una enfermedad periodontal.

¿Cómo trabaja el fluoruro?

El fluoruro previene contra las caries de dos formas:

  • Se concentra en los huesos y en los dientes en desarrollo de los niños y fortalece el esmalte de los dientes de bebés y adultos antes de que erupcionen.
  • Ayuda a endurecer el esmalte de los dientes adultos que ya han erupcionado.

Trabaja en los procesos de desmineralización y remineralización que naturalmente ocurre en la boca.

Beneficios del flúor dental

Actualmente está demostrado que la ingestión de cierta cantidad de flúor, especialmente cuando tiene un carácter continuo desde la primera infancia, confiere una protección considerable tanto a los dientes de leche como a los definitivos contra la caries dental, sin ejercer la menor influencia nociva sobre el aspecto de los dientes ni sobre el periodonto.

El mejor procedimiento para asegurar un consumo adecuado de flúor es la fluoración del agua potable, medida de protección colectiva, de la que se benefician todos los usuarios que utilizan agua de una red central de abastecimiento para beber o cocinar.

La experiencia adquirida hasta la fecha indica que el agua potable fluorada es el mejor vehículo de que se dispone para la fluoración, ya que ningún otro asegura una ingestión de fluoruro óptima y permanente.

El empleo de leche fluorada ofrece menos garantías por las grandes variaciones del consumo y la frecuente intervención de pequeñas lecherías e incluso de granjas, difíciles de vigilar, en la distribución de la leche.

¿Cuál es el problema de consumir flúor en grandes cantidades?

Si bien es cierto que estamos ante un elemento necesario no hay que olvidar que consumir flúor en grandes cantidades nos puede acarrear todo tipo de problemas orales como por ejemplo la fluorosis, que se manifiesta a través de manchas blancas que afectarán gravemente a la estética dental del paciente. De esta forma es recomendable consultar con nuestro especialista para dictaminar la cantidad de flúor que debe ser suministrada por cada paciente, que dependerá de una amplia variedad de factores tales como la edad, genética o características particulares de cada persona.

En resumen, podemos decir que el flúor, utilizado de forma moderada y adaptada a las necesidades de cada uno, es una excelente y eficaz medida de prevención ante la caries dental.

Etiquetado en :